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Helados frutas y vino: cinco maridajes inesperados para despedir el verano

21 ago
4 min de lectura

Hay una forma distinta de despedir el verano: sustituir el postre habitual por una mesa llena de fruta, pequeñas porciones de helado y varias botellas abiertas.


El maridaje de vino y helado puede parecer arriesgado. El frío reduce la percepción de los sabores y el azúcar puede hacer que un vino seco resulte más ácido. Sin embargo, cuando se eligen helados poco dulces, frutas de temporada y vinos con aromas afines, aparecen combinaciones realmente interesantes.


La propuesta es sencilla: preparar una pequeña cata de sobremesa y recorrerla sin prisa, empezando por la fruta fresca y las burbujas, continuando con sabores más cremosos y terminando con higos, cacao y un tinto ligeramente fresco.

No es necesario preparar los cinco maridajes a la vez. Puedes elegir dos o tres, servir porciones pequeñas y dejar que cada combinación tenga su momento.


Primer acto: fruta fresca y burbujas


Melocotón, vainilla y NOC Viognier

Sirve unas rodajas de melocotón maduro con una pequeña bola de helado de vainilla. También puedes asar ligeramente la fruta para potenciar su aroma, siempre sin añadir demasiado azúcar.

NOC Viognier tiene recuerdos de albaricoque, melocotón y flores blancas. Esa afinidad aromática hace que el vino y la fruta parezcan continuar el uno dentro de la otra.

La frescura del Viognier, servido entre 8 y 10 °C, compensa la textura cremosa del helado y evita que el conjunto resulte pesado.


Sorbete de frutos rojos y NOC Brut Rosé

Para la segunda combinación, prepara un sorbete poco azucarado de frambuesa o una copa de fresas, cerezas y frambuesas frescas.

NOC Brut Rosé aporta fruta roja, ligeros recuerdos de panadería y una burbuja delicada. El vino acompaña los aromas del sorbete, mientras que la burbuja refresca el paladar.

Es una combinación sencilla, visual y especialmente veraniega. El espumoso debe servirse entre 6 y 8 °C y mantenerse en una cubitera durante la sobremesa.



Segundo acto: cremosidad y fruta dorada

Después de los sabores más frescos llegan dos maridajes con mayor textura.


Helado de coco o vainilla y NOC Chardonnay FB

NOC Chardonnay FB pasa seis meses en barrica de roble francés. Tiene aromas de panadería, miel y fruta confitada, además de una boca amplia y untuosa.

Esa estructura permite acompañarlo con una pequeña bola de helado de coco, vainilla o yogur. Puedes terminar el plato con almendras tostadas o unas láminas de melocotón.

La cremosidad aparece tanto en el vino como en el helado, mientras que las notas de miel y panadería conectan con la vainilla y los frutos secos.

Conviene evitar el caramelo y las salsas demasiado dulces. En este maridaje, la sencillez juega a favor del vino.


Albaricoque, cítricos y +NOC Viognier Orange Wine

El cuarto maridaje es el más experimental.

+NOC Viognier Orange Wine se elabora mediante el contacto del mosto con las pieles. El resultado es un vino con recuerdos de piel de naranja y miel y una textura diferente a la de un blanco convencional.

Puedes acompañarlo con albaricoques asados, naranja sanguina o yogur helado con ralladura de cítricos.

El albaricoque y la naranja prolongan los aromas del vino. El yogur introduce un punto de acidez que equilibra el conjunto y limpia el paladar.

Esta combinación refleja especialmente bien el carácter creativo de +NOC: familiar en sus aromas, pero inesperado en la forma de disfrutarlos.



Tercer acto: higos, cacao y un tinto fresco

La cata termina con el maridaje más intenso.


Higos, chocolate negro y NOC Tempranillo

Los higos aparecen cuando el verano empieza a despedirse. Su textura y madurez permiten combinarlos con sabores más profundos.

Sírvelos abiertos, acompañados por una pequeña porción de chocolate negro o de helado con un porcentaje alto de cacao.

NOC Tempranillo ofrece fruta roja madura, notas especiadas y recuerdos ahumados de su crianza en roble francés. La fruta encuentra continuidad en los higos, mientras que la barrica acompaña el cacao.

El helado debe ser poco azucarado para no tapar el vino. Sirve el Tempranillo fresco, entre 15 y 17 °C, pero nunca helado.




Las tres claves de esta cata

Para combinar correctamente vino, frutas y helados:

  1. Busca aromas compartidos. Melocotón con Viognier, fruta roja con Brut Rosé o cacao con Tempranillo.

  2. Controla el dulzor. Como los vinos NOC son secos, conviene elegir helados artesanos poco azucarados y servir pequeñas cantidades.

  3. Ordena de menor a mayor intensidad. Empieza con fruta y espumosos, continúa con los helados cremosos y termina con el chocolate y el tinto.


¿Qué vino elegir para cada tipo de helado?

Como referencia rápida:

  • Para helados de frutas y sorbetes: un espumoso fresco como NOC Brut Rosé.

  • Para vainilla, coco o yogur: un blanco con cuerpo como NOC Chardonnay FB.

  • Para melocotón y albaricoque: un blanco aromático como NOC Viognier.

  • Para sabores cítricos: un vino con mayor textura como +NOC Viognier Orange Wine.

  • Para chocolate negro: un tinto con fruta madura y crianza como NOC Tempranillo.



La última sobremesa del verano

No hace falta convertir la mesa en una cata formal. Basta con fruta de temporada, dos o tres helados, copas pequeñas y ganas de probar algo diferente.

Melocotón y Viognier. Frambuesa y burbujas. Vainilla y Chardonnay. Cítricos y orange wine. Higos, chocolate y Tempranillo.

Descubre los vinos de Bodegas NOC y prepara una sobremesa de final de verano que empiece con fruta y termine con una botella abierta.



 
 
 

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